Vitamina C por dentro y por fuera

Habrás escuchado decir muchas veces que la Vitamina C es un antioxidante o que ayuda con la inmunidad y previene los resfriados. Pero, ¿qué significa todo eso? Y, fundamentalmente, ¿es verdad?

La vitamina C es, efectivamente, un antioxidante. Puedes verificarlo muy fácil: si pelas una manzana y la dejas al aire enseguida se pone de color marrón, ¿verdad?, pero si la pelas y le pones unas gotas de limón (que lleva Vitamina C) no se pone marrón, o sea, no se «oxida» al contacto con el aire. Eso mismo hace la vitamina C en nuestra piel. Evita que se oxide. ¿Y cómo lo hace? En los próximos párrafos te lo cuento con más detalle. 

Para vivir necesitamos oxígeno. Eso es obvio. Pero el oxígeno así como nos da la vida, también nos la podría quitar. Porque por diferentes procedimientos químicos el oxígeno va generando lo que se llama «radicales libres». Estos compuestos son tóxicos para el organismo por lo cual hay una serie de reacciones que el cuerpo pone en marcha para eliminarlos y aunque logra eliminar la mayor parte de estos compuestos no puede eliminar todos y eso es lo que va provocando la «oxidación» de nuestras células y, por ende, nuestro envejecimiento. 

La manera en la que el cuerpo intenta eliminar los radicales libres es a través de la formación de «antioxidantes». O sea que hay antioxidantes naturales presentes en nuestro cuerpo (la melatonina, por ejemplo). Si a estos antioxidantes internos los ayudamos con los externos, la eliminación de radicales libres es mucho más eficaz, la oxidación de las células es menor y, por tanto, envejecemos más lentamente. 

La Vitamina C y también la Vitamina E son ejemplos de antioxidantes externos. Y podemos aprovecharlos de diferentes maneras: a través de la dieta (los cítricos tienen grandes cantidades de Vitamina C, las nueces o las almendras tienen grandes cantidades de Vitamina E), de comprimidos que contengan vitaminas o aplicados en la piel con cremas o serums. 

Por otro lado, la Vitamina C ayuda en la formación de tejido conectivo, por tanto es muy eficiente en la eliminación de arrugas. 

El tratamiento médico-estético más efectivo con Vitamina C es la mesoterapia, es decir la micro-inyección con agujas muy pequeñas. Se pueden inyectar productos que contienen la vitamina o se puede poner en la piel el serum y luego pasar un aparato con pequeñas agujas que ayudarán a formar canales en la piel por los que la vitamina C llegará a las zonas en las que se forma el tejido conectivo.

El mismo efecto que se logra con la manzana también la podríamos lograr con nuestra piel. Si pones una mascarilla que tenga Vitamina C o te pones un serum y masajeas durante unos cinco minutos la piel, notarás cómo se vuelve más luminosa y brillante. Es ideal para hacelo justo antes de una reunión o una fiesta. Es el llamado «efecto flash».

¿Y respecto de la inmunidad? ¿Es verdad que ayuda a prevenir resfriados? Sí, lo que esta vitamina hace es estimular la producción de algunos tipos de glóbulos blancos que participan en la respuesta frente a una enfermedad.

Y como si todo esto fuera poco, la Vitamina C también ayuda a mejorar la calidad de las venas, por lo que si tienes varices tomar Vitamina C te ayudará para fortalecer la pared de las venas.

Así que aprovecha que es época de naranjas y toma una al día. Y ayuda a tu piel con una mesoterapia con vitaminas  serums y cremas con Vitamina C. Tu piel, tus células, tu estado inmunitario y tus venas te lo agradecerán.

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